Su último deseo (Película)

La película no tiene ton ni son, es realmente mala, el acting de Anne se pierde cuando está más concentrada en manejar el cigarrillo ante la cámara que con los gestos necesarios en cada escena. Ya sabemos que Netflix necesita que los actores fumen y tomen bebidas alcohólicas, pero exageran en las escenas de consumo.
William Dafoe está sobreactuando las escenas y Ben Affleck tiene un papel ideal para él, porque siempre está con cara de Ben Affleck. No se entiende porque si la querían matar, no la mataron antes, dado que los asesinos aparecen varias veces en la vida de ella con miles de oportunidades para hacerlo. Es realmente un caos de guión, dirección, cigarrillos obligados y desinteligencias, en fin: malísima, un desperdicio actoral y material.

Mi último deseo es no ver más estas malas películas

Los poetas

los poetas somos gente con tiempos diferentes, nos manifestamos repentinamente como olas del océano, Y en lugar de ser racionales utilizamos la inteligencia del corazón,usamos las palabras y las letras para explicar lo que sentimos pero la música la coloca la razón

Las esquinas del fuego

LAS ESQUINAS DEL FUEGO


las esquinas del fuego

nos tatuaron las sombras,

esquivos los fantasmas

durmieron

tras las telas colgadas

de los leños mojados de febrero,

no hubo arrepentidos

solo tristeza abierta

a sociales eventos

resaltando las voces

de las calladas

arañas de lo incierto.

del libro “Cuando no te ame”

Maria Raquel Bonifacino

Derechos reservados

Sonaban tambores

SONABAN TAMBORES

Sonaban tambores
lejos,
acompasados
con quejas
de esquinas
de bolsillos rotos
bajo la piel
repicaban en sangre
encendiendo los fuegos
sin números
sin letras
sin mangas de artificio
ni garantías de danzas
se autorizaba la memoria
y me oculté tu nombre
forzándolo
en la fuga
del recuerdo.

MARIA RAQUEL BONIFACINO
Del libro “A donde vas diciendo lunas”

Allí

Alli donde el arco iris

custodia

los  adolescentes sueños

y se entromete

con las ansias

de un calendario

celoso de hojas nuevas

me voy confeccionando

en arenas y mieles

el corazón de a partes.

Maria Raquel Bonifacino